
Todo lo que deberías contar para que el cuidador conozca bien a tu mascota (y vos te quedes tranquilo).
Cuando elegís un cuidador para tu mascota, querés asegurarte de que va a recibir el mismo cariño, atención y respeto que le das en casa. Pero para que eso ocurra, el cuidador necesita algo escencial: necesita conocer a tu mascota.
En Wufis, creemos que una buena experiencia empieza con un buen perfil. Y no solo el del cuidador: también el de la mascota.
Completar el perfil de tu mascota con amor, claridad y detalle es una forma de cuidarla. Ayuda a generar confianza y mejora la comunicación desde el primer contacto. Acá te contamos cómo hacerlo bien.
¿Por qué es importante completar el perfil de tu mascota?
Porque es la forma en la que el cuidador va a empezar a conocerla, incluso antes del primer mensaje.
Un perfil completo:
- Ahorra tiempo (y muchas preguntas)
- Genera más seguridad
- Ayuda a encontrar el mejor match
- Reduce el estrés para vos, tu mascota y el cuidador
Además, los cuidadores valoran mucho recibir perfiles detallados. Les da tranquilidad, profesionalismo y les permite prepararse mejor.
1. Contá quien es tu mascota (más allá de su raza y edad)
No estás completando una ficha técnica, estás presentando a alguien que amás. Usá tu propia voz y pensá: ¿cómo se la describirías a una persona que la va a cuidar por primera vez?
Podés incluir:
- Nombre y edad
- Personalidad: ¿es juguetona? ¿muy activa? ¿más independiente?
- Cómo reacciona ante personas nuevas
- Si convive bien con otros animales
- Si tiene miedos (por ejemplo, a los ruidos fuertes, bicicletas, etc)
- Cómo se comporta en paseos o espacios nuevos
Ejemplo: “Milo tiene 3 años, es un galgo muy tranquilo en casa pero necesita paseos largos para relajarse. Se lleva bien con otros perros, pero a veces le cuesta adaptarse a espacios nuevos.”
2. Información de salud y necesidades especiales
Incluso si tu mascota está sana, hay detalles que es clave incluir:
- ¿Está castrado/esterilizado?
- ¿Tiene alguna condición médica?
- ¿Toma medicación? ¿Con qué frecuencia?
- ¿Tiene alergias (comida, picaduras, productos)?
- ¿Tiene alguna parte del cuerpo más sensible (caderas, ojos, etc.)?
Si hay algo que el cuidador debe evitar -como ciertos snacks, levantarlo de determinada forma o jugar de forma brusca-, es importante mencionarlo.
👉 Un buen cuidador no necesita saber “todo”, pero sí lo necesario para no poner en riesgo ni incomodar a tu mascota.
3. Qué le gusta, y qué no
Parece un detalle menor, pero saber qué disfruta tu mascota (y qué la altera) puede marcar una gran diferencia en la experiencia.
Podés sumar cosas como:
- Sus juguetes favoritos
- Si disfruta estar al aire libre o prefiere la sombra
- Si le gusta dormir con una manta, o en qué lugar suele descansar
- Si se altera con ruidos, ascensores, otros animales, personas corriendo, etc.
- Si tiene alguna rutina que disfruta (un snack a tal hora, una siesta al sol, etc.)
Este tipo de información permite al cuidador crear un entorno lo más similar posible al que tiene con vos.
4. Indicaciones importantes para el cuidado diario
Acá es donde podés dejar claras algunas reglas que querés mantener:
- ¿Tiene horarios fijos de comida? ¿Cantidad y tipo?
- ¿Hace sus necesidades solo en la calle o también en casa?
- ¿Puede estar suelto en casa o hay que limitarle ciertos espacios?
- ¿Suele romper cosas si se queda solo?
- ¿Usa correa extensible o corta? ¿Arnés o collar?
- ¿Cómo lo calmas si se pone nervioso?
Es tu oportunidad para anticiparse a cualquier situación que se pueda evitar.
Tip: no hace falta escribir un libro. Una lista de puntos simples pero claros ya hace toda la diferencia.
5. Qué tipo de cuidado necesita
Con Wufis, podés elegir si necesita cuidados por una jornada corta o varios días. Es importante que aclares cómo se adapta tu mascota a un entorno nuevo, qué necesita para sentirse cómoda y qué tipo de acompañamiento le viene bien.
Ejemplos:
“Milo se adapta bien a casas nuevas, pero necesita una camita cómoda y su manta para dormir tranquilo.”
“A Simona le cuesta comer en lugares nuevos los primeros días, pero con paciencia, lo logra.”
“Toby se lleva bien con otros perros si tiene su espacio. Me gusta que el cuidador pueda dedicarle atención y mantener sus rutinas.”
🧡 Esta información ayuda a que el cuidador se prepare mejor, genere un entorno seguro desde el primer día y le dé a tu mascota una experiencia más tranquila.
6. Fotos reales y actuales
No es solo para que se vea tierno. Las fotos ayudan al cuidador a visualizar a tu mascota, reconocerla fácilmente y entender su tamaño y energía.
Te recomendamos subir al menos 3 fotos:
- Una de frente, donde se vea bien su carita
- Una de cuerpo completo
- Una haciendo algo cotidiano: jugando, descansando o en su lugar favorito.
Si tenés una foto con vos o en casa, mejor aún. Eso refuerza el vínculo y muestra su entorno habitual.
📸 Consejo extra: evitá fotos muy viejas o con filtros y efectos. Lo importante es que el cuidador vea cómo es tu mascota hoy.
7. Actualizá el perfil cada tanto
Tu mascota crece, cambia, aprende cosas nuevas. Tal vez antes no tomaba medicación y ahora sí, o empezó a mostrar nuevas reacciones ante estímulos.
No olvides revisar su perfil cada tanto para ver si hay algo que vale la pena ajustar: una nueva rutina, un cambio en su comportamiento, una condición médica, o simplemente una foto más actual.
Actualizar el perfil no lleva más de un par de minutos, pero puedo hacer una gran diferencia para el cuidador que lo reciba.
¿Qué pasa si no tengo toda esa información?
No te preocupes. No se trata de tener un perfil “perfecto”, sino de ser claro con lo que sabés hoy.
Incluso podés aclarar que es su primera experiencia con un cuidador, o que estás abierto a hacer una adaptación previa para ver cómo se siente.
Lo importante es comunicar desde la verdad y con cariño.
Así como le dedicás tiempo a elegir a la persona que va a cuidar a tu mascota, también podés ayudar a que esa persona la cuide mejor dándole la información que necesita.
Un perfil completo es más que una formalidad: es una forma de amor.
