Ansiedad por separación en mascotas: prepará a tu perro o gato para quedarse con un cuidador

«Me va a extrañar». «No sé cómo va a reaccionar». «Nunca se quedó con otra persona».

Si alguna vez pensaste esto antes de dejar a tu mascota con alguien, no estás solo. Es una de las preocupaciones más comunes entre los dueños, especialmente cuando es la primera vez.

La buena noticia es que, con un poco de preparación, podés hacer que la transición sea mucho más fácil, tanto para tu mascota como para vos.

En este artículo te contamos qué es la ansiedad por separación, cómo identificarla, y qué podés hacer para que tu perro o gato esté más tranquilo cuando se quede con un cuidador.


¿Qué es la ansiedad por separación en mascotas?

La ansiedad por separación es una respuesta de estrés que algunas mascotas tienen cuando se alejan de su persona de referencia, es decir, de vos.

Es más frecuente en perros, pero los gatos también pueden experimentarla, aunque la manifiestan de forma diferente.

No es un capricho ni un berrinche. Es una reacción emocional genuina que puede generar malestar real en tu mascota. Por eso es importante entenderla y saber cómo acompañarla.

Señales de ansiedad por separación en perros

Los perros suelen ser más expresivos cuando están ansiosos. Algunas señales comunes incluyen:

  • Ladrar, aullar o llorar cuando te vas (o cuando percibe que te estás por ir)
  • Destruir objetos, muebles o puertas
  • Hacer sus necesidades adentro aunque esté entrenado
  • Caminar de un lado a otro sin parar
  • Babear o jadear excesivamente
  • Intentar escapar o rascar puertas y ventanas
  • Dejar de comer cuando no estás

Señales de ansiedad por separación en gatos

Los gatos son más sutiles, pero también pueden mostrar signos de estrés cuando su persona no está:

  • Maullar más de lo normal o de forma insistente
  • Hacer sus necesidades fuera de la caja sanitaria
  • Acicalarse de forma excesiva (lamerse hasta lastimarse)
  • Esconderse y no querer salir
  • Dejar de comer o comer mucho menos
  • Vomitar sin causa aparente
  • Mostrarse apático o más pegajoso de lo habitual cuando volvés

Cómo preparar a tu mascota antes de dejarla con un cuidador

Si sabés que tu mascota es sensible a los cambios o nunca se quedó con otra persona, estos pasos pueden ayudar mucho:

1. Acostumbrala a estar sin vos de a poco

Si tu mascota nunca se queda sola, empezá con ausencias cortas días antes del viaje. Salí unos minutos, después media hora, y así. La idea es que aprenda que cuando te vas, siempre volvés.

2. Dejale algo con tu olor

Una remera que usaste, una manta de tu cama, su juguete favorito que estuvo en casa. El olor familiar puede ser muy reconfortante para las mascotas y ayudarlas a sentirse más seguras en un lugar nuevo.

3. Mantené la rutina lo más parecida posible

Contale al cuidador los horarios de comida, paseos y descanso de tu mascota. Cuanto más parecida sea la rutina, menos estrés va a sentir. Los cambios bruscos son los que más afectan.

4. Contale todo al cuidador

No asumas que va a adivinar qué necesita tu mascota. Contale si es miedosa, si tiene alguna situación que la altera, qué la calma, qué le gusta. Cuanta más información tenga, mejor va a poder acompañarla.

5. No dramatices la despedida

Parece contradictorio, pero las despedidas largas y emocionales pueden generar más ansiedad. Tratá de irte con calma, sin hacer un evento de la partida. Tu mascota percibe tus emociones, así que si vos estás tranquilo, eso ayuda.

Qué puede hacer el cuidador para ayudar

Si sos cuidador y vas a recibir una mascota que tiene ansiedad por separación, estas recomendaciones pueden hacer una gran diferencia:

  • Dale tiempo para adaptarse: no la fuerces a interactuar ni la abrumes con atención. Dejá que explore el espacio a su ritmo y se acerque cuando esté lista.
  • Creá un espacio seguro: un rincón tranquilo con su manta, juguete o algo con olor a su casa puede ser un refugio cuando se sienta abrumada.
  • Respetá sus rutinas: horarios de comida, paseos, momentos de juego. La previsibilidad genera seguridad.
  • Mantené la calma: las mascotas perciben la energía de las personas. Si vos estás tranquilo, eso la ayuda a regularse.
  • Comunicate con el tutor: mandá fotos, contale cómo está, avisá si notas algo raro. Eso le da tranquilidad y genera confianza.
  • Tené paciencia: los primeros días pueden ser los más difíciles. La mayoría de las mascotas se adaptan con tiempo y cariño.

Es normal preocuparse (y también es posible prepararse)

Que te preocupe cómo va a estar tu mascota sin vos es parte de quererla. Pero esa preocupación no tiene que frenarte ni arruinarte el viaje.

Con un poco de preparación, un buen cuidador, y la información correcta, tu mascota puede estar bien mientras no estás. Y vos podés disfrutar sabiendo que hiciste todo lo posible para que la transición sea más fácil.